En un escenario marcado por la necesidad de modernizar la justicia, el V Congreso Departamental de Ciencias Penales se posiciona como un punto de encuentro entre la academia, operadores judiciales y especialistas internacionales. La inauguración del evento reflejó no solo su crecimiento sostenido, sino también su impacto en la discusión de reformas clave para el sistema penal en Bolivia y la región.
El vicerrector académico de la Universidad Privada Domingo Savio, José Antonio Landriel, destacó que esta quinta versión del congreso reúne a más de 30 ponentes provenientes de 5 países y subrayó que este evento congrega a fiscales, docentes y académicos de reconocidas universidades latinoamericanas, lo que fortalece el intercambio de conocimientos y experiencias.
Durante su intervención, Landriel enfatizó que este tipo de iniciativas permiten a la academia incidir en los cambios que demanda la justicia penal. Explicó que las temáticas abordadas incorporan enfoques contemporáneos como género, inteligencia artificial, tecnología y el uso de medios probatorios, elementos que —según indicó— responden a una visión modernizadora del derecho penal. Asimismo, expresó su expectativa de que las conclusiones del congreso sean consideradas por las autoridades judiciales, entre ellas el presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, Aldo Ismael Quezada Cerruti, presente en el evento.
En el marco del acto inaugural, también resaltó la fortaleza académica de la institución, señalando que el campus alberga a más de 10.000 estudiantes en sus cinco facultades. En particular, la Facultad de Ciencias Jurídicas concentra a más de 2.000 estudiantes en sistemas presencial y semipresencial, consolidándose como una de las carreras con mayor demanda. Según Landriel, esta comunidad académica representa un motor clave para impulsar reflexiones y propuestas que contribuyan a resolver problemáticas estructurales del ámbito penal.
Finalmente, el vicerrector dio la bienvenida a expositores, docentes, estudiantes y profesionales, destacando el carácter integrador del congreso y su valor como espacio de aprendizaje y articulación. Reafirmó el compromiso de la universidad con su rol social, orientado a generar conocimiento útil para enfrentar los desafíos del contexto jurídico actual.