Ambas profesionales coincidieron en que el estudio del derecho no puede limitarse a la memorización de normas, sino que debe fundamentarse en la lectura crítica, la argumentación jurídica y el razonamiento lógico.
En la segunda jornada del XIII Encuentro Anual de la Red Iberoamericana de Facultades y Escuelas de Derecho (RIFED), desarrollado en la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS) en Santa Cruz de la Sierra, la Universidad Autónoma de San Sebastián, sede San Lorenzo (Paraguay), estuvo representada por las juristas Andrea Rondán y Liliana Meza. Ambas compartieron su visión sobre los desafíos del derecho penal en Paraguay y la necesidad de renovar la formación jurídica.
Andrea Rondán destacó que el sistema penal paraguayo ha mostrado escasa evolución en los últimos años, debido a la vigencia de un marco legal que no ha sido reformado de manera significativa desde hace décadas. “Persisten vacíos normativos frente a nuevas modalidades delictivas, lo que ha obligado a recurrir con frecuencia a la jurisprudencia de tribunales internacionales de derechos humanos como complemento interpretativo”, explicó.
Liliana Meza coincidió con este diagnóstico. Indicó que el Código Penal paraguayo, vigente desde 1987, resulta insuficiente para afrontar las problemáticas actuales. “Es urgente una reforma integral que incorpore nuevas figuras delictivas y contemple las transformaciones sociales, tecnológicas y culturales. De lo contrario, el sistema corre el riesgo de volverse obsoleto”, advirtió.
Ambas profesionales también abordaron los retos de la enseñanza del derecho penal. Rondán subrayó la necesidad de que los estudiantes dominen distintos enfoques interpretativos: el tecnológico, que incorpora herramientas digitales; el automático, centrado en la literalidad del texto legal; y el contextual, que considera el entorno sociocultural.
Por su parte, Meza propuso trabajar en el aula con expedientes reales para fortalecer habilidades prácticas y analíticas. “El derecho no se aprende repitiendo artículos. Se aprende leyendo casos, interpretando hechos y construyendo argumentos jurídicos sólidos”, sostuvo.
Sobre el uso de tecnologías como la inteligencia artificial, ambas expresaron que, si bien son herramientas útiles, no pueden sustituir el análisis crítico ni el juicio ético. “No basta con apoyarse en la tecnología de moda, hay que leer, estudiar, interpretar y reflexionar”, advirtió Meza.
Finalmente, alentaron a los futuros abogados a formarse con responsabilidad y compromiso ético, desarrollando pensamiento crítico y rigor argumentativo.
La Universidad Privada Domingo Savio, como anfitriona del XIII Encuentro RIFED, reafirma su compromiso con la promoción del pensamiento jurídico crítico y la colaboración internacional en la formación de profesionales del Derecho en Iberoamérica.