En una reunión inédita, las cinco facultades de la sede central presentaron de forma integrada su planificación científica 2026, proyectos, libros, patentes y revistas en curso no solo responden al Plan de Desarrollo Institucional, sino que también se alinean con los estándares del CIEES y del sistema ARCU-SUR del MERCOSUR.
Decanos y directores de centros de investigación, de las cinco facultades expusieron de manera articulada el estado y la proyección de su producción científica para 2026. Con la presencia de la rectora regional, Paola Pericón de Chazal, y del vicerrector académico, José Landriel, los responsables evidenciaron de forma clara que la UPDS dejó de aspirar a ser una universidad de investigación para comenzar a consolidarse como tal.
Los datos presentados en la reunión ampliada del Comité de Investigación reflejan avances concretos. Para la gestión 2026, la UPDS registra un total de 62 evidencias científicas clasificadas en seis tipologías: 16 proyectos de investigación tutelada, 6 solicitudes de patente, 6 artículos en revistas indexadas, 10 ediciones de revistas institucionales, 15 libros académicos y 9 componentes interdisciplinarios. La Facultad de Ciencias de la Salud lidera en proyectos con seis iniciativas activas, entre ellas estudios comparativos con Ecuador sobre VPH y diabetes tipo 2. Por su parte, Ingeniería destaca en producción bibliográfica con seis títulos, además de tres patentes y proyectos vinculados a robótica, inteligencia artificial e Internet de las Cosas (IoT). Ninguna facultad quedó al margen del ecosistema investigativo.
Uno de los elementos más relevantes de esta planificación es su articulación con el Plan de Desarrollo Institucional 2022–2033 y con los criterios de acreditación del CIEES y del sistema ARCU-SUR del MERCOSUR, cuyo sello fue recientemente renovado por la carrera de Ingeniería Industrial. El análisis presentado demuestra que el plan de investigación 2026 no se limita al eje dedicado a la ciencia, sino que impacta en seis de los siete ejes del PDI, abarcando áreas como la calidad académica, la internacionalización y la responsabilidad social universitaria. Esta transversalidad responde directamente a los estándares de acreditación, que exigen una investigación integrada a todas las funciones institucionales.
La transdisciplinariedad se consolida como un eje clave, con proyectos que integran distintas facultades y promueven la participación conjunta de docentes y estudiantes. A esto se suma la trazabilidad documental como mecanismo de validación: varios proyectos cuentan ya con DOI en revistas internacionales, así como registros ISBN e ISSN. El desafío institucional apunta ahora a incrementar la presencia en revistas indexadas y fortalecer la producción científica con estándares internacionales.
Los semilleros estudiantiles complementan este proceso. El Semillero de Robótica de Ingeniería presentó seis proyectos activos, entre ellos un asistente virtual para laboratorio de química con inteligencia artificial y un sistema domótico basado en IoT. En Derecho, la Sociedad Estudiantil de Investigación Científica articula a estudiantes de cuarto a octavo semestre en líneas como derechos digitales, bioética y regulación de la inteligencia artificial, con participación en espacios como el III Congreso Nacional Científico OWSD Bolivia. En Ciencias Sociales, la revista estudiantil Mente WiFi ya cuenta con su primer número publicado y prepara su segunda convocatoria.
Al cierre de la jornada, la rectora Pericón de Chazal afirmó que la UPDS atraviesa un momento de crecimiento sostenido y que lo presentado no representa un punto de llegada, sino el inicio de una nueva etapa. La consolidación de revistas indexadas, publicaciones académicas y proyectos en fondos concursables deja de ser una aspiración para convertirse en una base institucional. El siguiente desafío es claro: avanzar hacia publicaciones en Scopus y Web of Science, ampliar la participación en convocatorias internacionales y fortalecer la investigación transdisciplinaria.