La investigación que cuestiona la relación entre el derecho ecológico, la protección del jaguar y la crisis ambiental boliviana
La Universidad Privada Domingo Savio llevó al principal encuentro jurídico de Iberoamérica una investigación que cuestiona la relación entre el derecho ecológico, la protección del jaguar y la crisis ambiental boliviana. La ponencia fue presentada por José Landriel Pedraza, vicerrector académico de la UPDS, durante el XIV Encuentro de la Red Iberoamericana de Facultades y Escuelas de Derecho, realizado en la Universidad Católica de Salta, Argentina, ante delegaciones académicas y jurídicas de más de ocho países.
Landriel expuso ante más de 200 asistentes una investigación que analiza las contradicciones entre el reconocimiento jurídico de los Derechos de la Naturaleza y las dificultades para garantizar una protección efectiva del jaguar y su ecosistema en Bolivia.
La ponencia planteó una reflexión sobre la relación histórica entre las civilizaciones chiquitanas y el jaguar. Durante su intervención, el investigador cuestionó si la desaparición progresiva del felino también podría interpretarse como una advertencia sobre el deterioro de las condiciones que sostienen la vida humana.
La exposición inició con un análisis de las evidencias de arte rupestre de la Chiquitania documentadas por la Sociedad Boliviana de Arte Rupestre. Las imágenes muestran representaciones híbridas entre seres humanos y jaguares, interpretadas como manifestaciones de una convivencia ancestral entre ambas especies dentro de un mismo ecosistema.
“En Quitunuquiña está documentada esa fusión entre el ser humano y el jaguar. No es metáfora, es evidencia de una integración real y de una convivencia que sostenía la vida de ambas especies”, afirmó Landriel durante la ponencia.
Posteriormente, la investigación abordó el análisis de la sentencia emitida por el Tribunal Agroambiental en 2025, la cual estableció doce medidas cautelares destinadas a proteger al jaguar y su hábitat. Según los resultados expuestos, solo cuatro medidas fueron cumplidas, mientras que las ocho restantes continúan sin aplicación efectiva.
En este contexto, Landriel introdujo el concepto de “ecocentricidad instrumentalizada” para describir el uso discursivo de los Derechos de la Naturaleza sin que existan políticas públicas sostenidas capaces de frenar problemáticas como los incendios forestales, la contaminación de fuentes de agua y la reducción progresiva del hábitat del jaguar.
“Existe una contradicción evidente entre el reconocimiento formal de los derechos del jaguar y la ausencia de acciones efectivas que garanticen la conservación del bosque que permite su supervivencia”, sostuvo Landriel.
La ponencia concluyó retomando las representaciones rupestres de la Chiquitania y la visión de las antiguas sociedades que comprendían la relación de interdependencia entre el ser humano y el jaguar. A partir de ello, la investigación planteó la necesidad de repensar la protección ambiental no
solo como una obligación jurídica, sino también como una condición indispensable para la continuidad de los ecosistemas y de la vida humana.
La delegación de la UPDS estuvo conformada también por docentes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y estudiantes del Semillero de Investigación Jurídica, fortaleciendo la participación estudiantil en escenarios internacionales de producción académica. Esta es la segunda ocasión en los últimos cinco años en que la universidad participa en el encuentro iberoamericano, reafirmando su compromiso con la investigación jurídica aplicada a problemáticas sociales y ecológicas.
La participación de la UPDS en este encuentro internacional posicionó a la universidad dentro del debate iberoamericano sobre justicia ecológica y protección ambiental. El foro reunió a delegaciones académicas y jurídicas de distintos países, consolidándose como uno de los espacios de discusión más importantes de la región en materia de derecho y sostenibilidad.