Mitre presentó las prácticas neuroafirmativas como una propuesta para reconocer la neurodiversidad y transformar los entornos educativos
La educación inclusiva requiere dejar atrás los enfoques centrados en el déficit y avanzar hacia modelos que reconozcan la diversidad neurológica como una expresión natural de la condición humana. Bajo esta premisa, el psicólogo argentino Ramiro Mitre, magíster en Trastorno del Espectro Autista (TEA), presentó la conferencia «Prácticas Neuroafirmativas: Nuevo paradigma de la neurodiversidad y las acciones necesarias para una educación inclusiva real más allá del discurso», en el marco del III Congreso Internacional de Psicología: «Educación, Diversidad y Neurodivergencia: Construyendo entornos de aprendizaje inclusivos», organizado por la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS).
Con más de trece años de experiencia en los ámbitos clínico, académico y de investigación, Mitre cuenta con una maestría en Trastorno del Espectro Autista por la Universidad San Jorge de Zaragoza (España), es director ejecutivo de Neurodiversidad ONG y miembro de la junta directiva de Sustain Our Abilities, trayectoria que lo ha consolidado como un referente internacional en el estudio de la neurodiversidad y la inclusión.
Durante su exposición, el especialista explicó que el paradigma de la neurodiversidad propone comprender las diferencias neurológicas como parte de la diversidad humana y no exclusivamente como trastornos o deficiencias que deban corregirse. Desde esta perspectiva, afirmó que el reto de la educación contemporánea consiste en adaptar los entornos educativos para responder a las necesidades de cada estudiante, en lugar de exigir que sean las personas quienes se ajusten a estructuras poco flexibles.
Como eje central de su conferencia, presentó las prácticas neuroafirmativas, un enfoque que promueve el respeto por la autonomía de las personas neurodivergentes, la validación de sus experiencias, el reconocimiento de sus fortalezas y capacidades, el fortalecimiento de una identidad positiva y la creación de ambientes educativos accesibles que contemplen distintas formas de comunicación, aprendizaje e interacción.
Mitre enfatizó que avanzar hacia una educación inclusiva implica pasar del discurso a la acción mediante cambios concretos en las prácticas pedagógicas, la cultura institucional y la formación de los profesionales de la educación. En ese sentido, señaló que la inclusión no debe entenderse únicamente como el acceso a las aulas, sino como la construcción de espacios donde cada estudiante pueda participar, aprender y desarrollarse en igualdad de oportunidades.
Asimismo, destacó que las prácticas neuroafirmativas favorecen una convivencia más respetuosa y enriquecedora, al reconocer que la diversidad de formas de pensar, aprender y comunicarse aporta valor tanto a las personas como a las comunidades educativas.
La conferencia formó parte de la segunda jornada del III Congreso Internacional de Psicología de la UPDS, un espacio que reunió a especialistas de Bolivia, Argentina, Colombia y otros países para intercambiar experiencias e investigaciones sobre salud mental, neurodiversidad y educación inclusiva.
Con iniciativas como este congreso internacional, la Universidad Privada Domingo Savio reafirma su compromiso con la formación de profesionales capaces de impulsar transformaciones educativas sustentadas en la evidencia científica, el respeto por la diversidad y la construcción de entornos de aprendizaje verdaderamente inclusivos.