En un contexto donde los procesos judiciales se desarrollan bajo el escrutinio constante de la opinión pública, el análisis del caso de Dani Alves cobró especial relevancia durante el V Congreso Departamental de Ciencias Penales. Este escenario permitió reflexionar sobre cómo la exposición mediática puede incidir directamente en la administración de justicia, especialmente en casos de alto perfil.
La abogada ecuatoriana Francia Drouet Contreras advirtió sobre los peligros de emitir criterios sin sustento técnico jurídico, señalando que muchas veces la cobertura mediática distorsiona la percepción social y genera presiones indebidas sobre jueces y tribunales. En su intervención, introdujo el concepto de populismo penal, destacando cómo la presión social puede influir en decisiones judiciales, comprometiendo la imparcialidad y el debido proceso.
Sin embargo, una de las voces que marcó el eje del análisis fue la de la docente de la Universidad Privada Domingo Savio, Paola Jimena Noya Cabrera, quien centró su exposición en el impacto de las redes sociales en la toma de decisiones judiciales. Desde su experiencia académica y profesional, sostuvo que la notoriedad del caso Alves influyó considerablemente en su desarrollo, evidenciando cómo factores externos pueden alterar el curso de un proceso penal. Asimismo, cuestionó el desenlace del caso, dejando entrever preocupaciones sobre posibles incidencias del poder económico y la situación de vulnerabilidad de la víctima.
Su intervención no solo aportó una mirada crítica, sino también un enfoque cercano a la realidad boliviana, donde —según explicó— los jueces pueden verse condicionados por la presión social en casos mediáticos, lo que incluso podría derivar en decisiones que no siempre reflejan la verdad material de los hechos.
A esta postura se sumó el jurista peruano Moisés Neil Paz Panduro, quien alertó que, en muchos sistemas judiciales, las decisiones pueden alinearse con la narrativa mediática dominante, debido al temor de sanciones o procesos disciplinarios dentro del propio órgano judicial. No obstante, resaltó la existencia de magistrados garantistas que priorizan la Constitución y la ley por encima de cualquier influencia externa.
Las distintas intervenciones coincidieron en la urgencia de fortalecer la independencia judicial y promover un análisis técnico en la cobertura de casos penales, evitando que la presión mediática distorsione la justicia.
El evento, organizado por la UPDS en alianza estratégica con Abogado Joven, reafirma el rol protagónico de la academia en la construcción de un pensamiento jurídico crítico. A través de espacios como este, la UPDS consolida su visión modernizadora del derecho penal, impulsando propuestas que buscan enfrentar las problemáticas estructurales del sistema de justicia y garantizar decisiones basadas en la legalidad, la ética y el respeto a los derechos fundamentales.