El expositor Kenji Kawaira Villegas destacó cómo la inteligencia artificial evoluciona de modelos pasivos a sistemas capaces de actuar, decidir y resolver problemas reales
En el marco del Congreso Nacional de Inteligencia Artificial y Tecnologías Digitales para la Innovación, organizado por la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS) en Santa Cruz, el debate sobre el futuro de la ingeniería tomó un giro decisivo hacia la automatización inteligente.
Durante su intervención, Kenji Kawaira Villegas, doctorante en Ciencias de la Computación y especialista en desarrollo móvil, machine learning y procesamiento de lenguaje natural (NLP), planteó una visión clara sobre la evolución de la inteligencia artificial: ya no se trata únicamente de herramientas que responden, sino de sistemas capaces de ejecutar acciones concretas en entornos reales.
Con más de 13 años de experiencia en proyectos nacionales e internacionales, el especialista conectó con el público mediante una dinámica generacional, adaptando su mensaje a estudiantes y profesionales.
Su exposición, titulada “Del modelo general al sistema experto: agentes inteligentes para resolver problemas reales en ingeniería”, profundizó en la transformación de los modelos de lenguaje. Según explicó, la inteligencia artificial ha evolucionado de sistemas que ofrecen respuestas a agentes capaces de tomar decisiones, ejecutar tareas y validar resultados.
“El modelo responde, pero el agente resuelve”, enfatizó Kawaira, comparando esta transición con la diferencia entre un libro de recetas y un chef que interpreta, decide y cocina.
Asimismo, abordó conceptos clave como los MCP (Model Context Protocol), definidos como puentes que conectan los modelos de inteligencia artificial con herramientas externas, permitiendo integrar bases de datos, plataformas de diseño y sistemas empresariales. A esto se suman las “skills”, habilidades específicas que convierten a los modelos en sistemas especializados, optimizando recursos y reduciendo el uso innecesario de procesamiento.
Durante la conferencia también se destacó el impacto de estas tecnologías en diversos campos, desde la ingeniería de software hasta la medicina y la industria. Kawaira mencionó estimaciones que indican que entre el 60% y el 70% de las tareas operativas podrían ser automatizadas, aunque subrayó que el rol humano seguirá siendo clave en la supervisión y control de estos sistemas.
En esa línea, advirtió sobre los riesgos de un uso inadecuado de la inteligencia artificial, como errores por falta de contexto o decisiones automatizadas sin supervisión, insistiendo en la necesidad de una implementación responsable.
El congreso impulsado por la UPDS no solo evidenció el avance acelerado de estas tecnologías, sino también su compromiso con la formación de profesionales capaces de liderar esta transformación. A través de estos espacios, la universidad refuerza su visión de innovación, promoviendo un uso estratégico y ético de la inteligencia artificial como motor de desarrollo en Bolivia.