La docente de la UPDS expuso en el XIII RIFED sobre el uso de simulaciones con inteligencia artificial para fortalecer la formación ética en delitos de violencia de género.
Durante el XIII Encuentro Anual de la Red Iberoamericana de Facultades y Escuelas de Derecho, la abogada penalista y docente de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS), Paola Jimena Noya, presentó la exposición titulada “Simulación con Inteligencia Artificial para la Enseñanza Ética de Delitos de Violencia de Género”, donde compartió una innovadora propuesta pedagógica basada en tecnologías emergentes aplicadas al derecho.
La ponente contextualizó su propuesta a partir de los alarmantes índices de violencia de género en Bolivia, con más de 50.000 casos reportados en 2024 y más de 17.500 en lo que va de 2025, según datos del sistema judicial y la Ley 348. Ante esta realidad, destacó la necesidad urgente de formar abogados con alta sensibilidad ética y preparación técnica para enfrentar casos complejos de violencia contra las mujeres.
En su intervención, Noya explicó que las simulaciones educativas con inteligencia artificial permiten a los estudiantes “recrear escenarios judiciales complejos, tomar decisiones en tiempo real y reflexionar sobre sus implicancias éticas. Además, fomentan empatía, pensamiento crítico y capacidad de análisis”. Estas simulaciones, implementadas en la asignatura de Procedimiento Penal, utilizan herramientas como el chatbot educativo L-TEC y casos emblemáticos, como los de María Belén Bernal o Chiara Páez, para entrenar a los futuros juristas en un entorno controlado pero profundamente realista.
La metodología ha demostrado un impacto positivo en la formación profesional de los estudiantes. Un 43% consideró fundamentales estas simulaciones para conectar la teoría con la práctica y reflexionar éticamente; un 44% reportó una mejora en su capacidad para identificar dilemas éticos; y más del 35% expresó un alto nivel de satisfacción con la estrategia aplicada.
Noya subrayó que “el uso de IA en la educación jurídica implica riesgos como sesgos y falta de transparencia; por eso, su implementación debe estar guiada por principios éticos, supervisión profesional y regulación adecuada, asegurando que la tecnología sirva a la justicia”. En este sentido, recalcó que la ética no solo orienta decisiones jurídicas, sino que humaniza la práctica profesional.
En palabras de la propia expositora: “Al unir inteligencia artificial y ética en la formación jurídica, no solo modernizamos la educación: sembramos esperanza en una justicia más humana. Cada simulación, cada reflexión ética y cada desafío que enfrentamos juntos nos acerca a un futuro donde los abogados no solo interpretan la ley, sino que la viven con integridad y empatía.”
La experiencia liderada por la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UPDS, sede Santa Cruz, posiciona a la universidad como pionera en la incorporación de tecnologías emergentes al proceso formativo, fortaleciendo la preparación de profesionales del derecho con una visión crítica, ética y comprometida con los desafíos de la sociedad boliviana.