Pastor Besoain destacó que el secreto comercial es fundamental para los agentes del mercado, ya que les permite preservar su posición estratégica y su ventaja competitiva frente a la competencia.
En el marco del XIII Encuentro Anual de la Red Iberoamericana de Facultades y Escuelas de Derecho (RIFED), el profesor Rafael Pastor Besoain, decano de la Facultad de Derecho y Humanidades (FACDEH) de la Universidad Central de Chile, reflexionó sobre los desafíos que enfrentan las industrias estratégicas en torno a la protección del secreto comercial, particularmente desde una perspectiva técnico-jurídica basada en el análisis económico del derecho.
Especialista en propiedad industrial, competencia desleal y libre competencia, el decano subrayó que el secreto comercial es un activo clave para los agentes del mercado: “El secreto comercial es muy importante para las empresas que concurren al mercado, ya que les permite mantener su posición o su ventaja competitiva”. Esta afirmación cobra especial relevancia en sectores como la industria farmacéutica, donde, según explicó, “el secreto comercial puede tener un rol protagónico complementario al de las patentes de invención”.
Además, mencionó industrias como la minería y otras actividades extractivas, cuyos procesos de investigación y desarrollo también requieren una sólida protección de la información confidencial. Pero es en el contexto de tecnologías emergentes —como la inteligencia artificial, la computación cuántica y otras áreas de innovación— donde el secreto comercial adquiere una dimensión aún más crítica. “En estas industrias vinculadas a nuevas tecnologías, el secreto comercial se ha convertido en un elemento esencial”, aseguró.
Pastor Besoain también hizo énfasis en la forma en que muchas multinacionales estructuran sus modelos de negocio en torno al know-how y a estrategias confidenciales que necesitan resguardo jurídico. “Las empresas recurren al secreto comercial y empresarial para asegurar su posición estratégica en el mercado”, explicó.
Consultado sobre qué recomendaría a los estudiantes interesados en especializarse en derecho empresarial, el académico fue claro: “Primero hay que estudiar derecho de la propiedad industrial. Una vez que uno comprende lo esencial de esa materia, se puede abordar con mayor claridad la figura del secreto comercial”. Añadió que su regulación varía según el país, ya que en algunos sistemas se considera parte de la propiedad intelectual o industrial, mientras que en otros se lo trata como información confidencial o una figura autónoma. “No es una temática muy compleja, pero sí está regulada de forma heterogénea”, puntualizó.
Finalmente, invitó a los estudiantes a profundizar en los mecanismos de protección del secreto empresarial dentro de las organizaciones. “Es clave entender cómo se protege el secreto comercial en el contexto organizacional, con qué medidas razonables se asegura su resguardo”, concluyó.
La participación del decano Pastor Besoain en el XIII RIFED, organizado por la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS), aportó una mirada experta y actualizada sobre un tema crucial en el derecho empresarial contemporáneo, reafirmando el compromiso del evento con la excelencia académica y la reflexión jurídica de alcance regional.