Durante la jornada matutina los especialistas analizaron los efectos de las redes sociales en la salud mental y las relaciones humanas, abordando adicción digital, anempatía en la pareja y alteraciones cognitivas derivadas del uso excesivo de plataformas digitales.
En el marco del Congreso Internacional de Psicología: Neurociencia y el impacto psicológico en las redes sociales, organizado por la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS), se desarrollaron dos ponencias que abordaron los riesgos del uso excesivo de plataformas digitales desde perspectivas clínicas y sociales.
La primera estuvo a cargo del psicólogo clínico ecuatoriano Samuel Iván Gaibor Herrera, magíster en Neuropsicología Clínica, quien presentó el tema “Adicción a redes sociales y dopamina digital”. Explicó cómo el uso compulsivo de estas plataformas activa el sistema de recompensa cerebral —particularmente el circuito dopaminérgico— generando un refuerzo intermitente que puede derivar en conductas adictivas similares al consumo de sustancias.
Gaibor detalló que los principales síntomas asociados a esta adicción incluyen ansiedad, depresión, insomnio, déficit en el control de impulsos y bajo rendimiento académico, especialmente en adolescentes y jóvenes. Destacó la necesidad de intervenciones basadas en evidencia, como la terapia cognitivo-conductual, la psicoeducación familiar y la terapia de grupo, para prevenir y tratar esta problemática creciente.
Posteriormente, la psicóloga Erika Juárez Tito, doctora en Salud Mental y directora de la carrera de Psicología de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, expuso sobre “Redes sociales y anempatía selectiva en la pareja”. Juárez explicó que, en el contexto de hiperconexión digital, muchas relaciones desarrollan un patrón de anempatía selectiva: la dificultad de sentir empatía justamente hacia la persona más cercana, en este caso la pareja.
Según la especialista, este fenómeno se potencia con las dinámicas de las redes sociales, que refuerzan la validación externa a través de likes y comentarios, debilitando la comunicación real y aumentando la desconexión afectiva. Además, relacionó este patrón con los llamados Cuatro Jinetes del Apocalipsis de John Gottman —crítica destructiva, desprecio, actitud defensiva y evasión—, que suelen anticipar el deterioro de la relación.
Ambas ponencias coincidieron en que las redes sociales, aunque representan una herramienta poderosa de conexión, también plantean serios riesgos emocionales y sociales cuando se convierten en el eje central de la vida cotidiana. La clave, señalaron, está en promover el uso consciente y equilibrado de la tecnología para preservar la salud mental y la calidad de los vínculos humanos.
Finalmente, César Roberto Flores Doctor Ph. D. en Neourociencia Clinicas y Experimental, desarrolló la ponencia “Brain rot, brain fog y chemobrain: nuevas evidencias y estudios sobre los efectos de las redes sociales en el cerebro”. Allí explicó cómo el consumo excesivo de plataformas digitales puede alterar funciones cognitivas y emocionales, afectando la memoria, la atención y el bienestar mental.
Con estas reflexiones, el Congreso puso sobre la mesa la necesidad de analizar, desde la psicología, los impactos de la tecnología y la comunicación digital en la salud mental, reafirmando el compromiso académico de la UPDS con los desafíos contemporáneos de la sociedad.