Especialistas coinciden en que el uso actual de las encuestas en contextos políticos ha dejado de ser una herramienta técnica e informativa para convertirse en un instrumento de manipulación mediática y percepción pública.
En un escenario político marcado por la polarización, la incertidumbre y el crecimiento de los medios digitales, las encuestas electorales han cobrado un protagonismo innegable en Bolivia, al punto de influir en percepciones ciudadanas, decisiones de voto y estrategias partidarias. Ante este contexto, la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS) organizó el conversatorio académico de alto nivel titulado “Encuestas electorales: ¿reflejan la realidad o crean percepciones?”, desarrollado este martes en el Auditorio de la UPDS.
El evento reunió a reconocidos expertos del ámbito político, tecnológico y comunicacional, quienes ofrecieron una visión crítica sobre el papel de las encuestas en los procesos democráticos. Participaron Pedro Cabrera Yegros, consultor de marketing y conferencista internacional; Flavio Díaz Portela, consultor senior en seguridad; José Luis Harb, psicólogo clínico y estratega de opinión electoral; y Luis Alberto Ruiz, abogado y analista político.
Durante el conversatorio, los especialistas coincidieron en que las encuestas no solo reflejan tendencias, sino que también pueden generar efectos directos sobre el comportamiento del electorado. Harb afirmó que en Bolivia «no se vota por alguien, sino contra alguien», aludiendo a una lógica emocional del voto. A su vez, advirtió que, en muchos casos, «el elegible termina diciéndole al votante por quién elegir». El psicólogo y estratega electoral también criticó que el gobierno destina gran parte de su tiempo a hacer campaña política, descuidando la comunicación orientada a informar sobre su gestión.
Desde el marketing político, Cabrera coincidió en que las encuestas moldean la percepción ciudadana y alertó sobre el peligro de que se oculten o manipulen resultados para favorecer intereses particulares. Insistió en que los candidatos deben ser valorados por sus propuestas concretas —sobre todo en materia económica— y no solo por su imagen.
El analista político Luis Alberto Ruiz señaló que las encuestas han pasado a ser herramientas reactivas y de ataque, empleadas por asesores para posicionar o desgastar candidaturas. Afirmó que el gobierno ha sabido usar esta estrategia para debilitar a la oposición mediante la manipulación de la narrativa pública. Ruiz propuso realizar estudios más profundos y serios que permitan comprender cómo es percibido realmente cada candidato por distintos sectores de la ciudadanía, especialmente los jóvenes, pero lamentó que no se promuevan este tipo de investigaciones.
Finalmente, el consultor en seguridad Díaz Portela subrayó la importancia de aplicar criterios metodológicos rigurosos en la elaboración de encuestas, especialmente en la definición del tamaño y forma de la muestra. Observó que muchas de las encuestas actuales carecen de solidez técnica, y que pueden ser utilizadas para inducir emocionalmente al votante. Aunque afirmó que es técnicamente posible auditar las encuestas, lamentó la inexistencia de una legislación adecuada en Bolivia, lo que permite su uso discrecional sin controles.
Por su parte, el vicerrector académico de la UPDS, José Antonio Landriel, reflexionó sobre la urgencia de abordar el tema con responsabilidad: “¿Hasta dónde llega el impacto real de las encuestas electorales en nuestro país? Este panel de expertos ha puesto en evidencia aspectos profundamente críticos: las estrategias poco éticas en la elaboración y difusión de encuestas están minando la confianza ciudadana. Los datos, cuando carecen de transparencia, dejan de ser herramientas para el análisis y se convierten en instrumentos de manipulación. Frente a este panorama, debemos preguntarnos con seriedad si estamos permitiendo que la manipulación legitimada decida el futuro de nuestra democracia.”
El conversatorio dejó en claro que, en un entorno mediático saturado y emocionalmente cargado, las encuestas tienen el poder de construir realidades más allá de los números.