Luz Daniela Ramos Zárate afirmó que la inclusión requiere un cambio de mirada desde la familia, la escuela y la educación superior durante el III Congreso Internacional de Psicología de la UPDS.
La construcción de una educación verdaderamente inclusiva exige comprender la neurodiversidad como una característica natural de las personas y no como una limitación. Ese fue el principal mensaje compartido por Luz Daniela Ramos Zárate, magíster en Neuropsicología Clínica y especialista en Neurodesarrollo e Infancias, durante su participación en el III Congreso Internacional de Psicología: «Educación, Diversidad y Neurodivergencia: Construyendo entornos de aprendizaje inclusivos», organizado por la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS).
La especialista boliviana presentó la conferencia «Cuando el diagnóstico no basta: la importancia de conocer el perfil neurocognitivo en las neurodivergencias», donde explicó que conocer las características cognitivas de cada persona permite diseñar estrategias de aprendizaje más adecuadas y favorecer una verdadera inclusión en los espacios educativos.
Durante una entrevista posterior a su ponencia, Ramos sostuvo que las dificultades que aún enfrentan muchos estudiantes no pueden atribuirse únicamente a la falta de educación inclusiva, sino que responden a un conjunto de factores que involucran a la familia, la sociedad y un sistema educativo que históricamente ha privilegiado modelos tradicionales de enseñanza.
«Necesitamos cambios desde los primeros años de vida. Las familias, las escuelas y posteriormente las universidades deben asumir la neurodiversidad con mayor flexibilidad, adaptabilidad y comprensión, en un sistema universitario donde se vea más como una normalidad y no como algo negativo», afirmó.
Respecto a los principales obstáculos para implementar procesos inclusivos, la especialista señaló que el mayor desafío radica en la percepción que todavía existe sobre la neurodivergencia. Explicó que muchos docentes consideran que realizar adaptaciones implica una carga de trabajo adicional, lo que genera resistencia antes de conocer los beneficios que estas metodologías ofrecen para todos los estudiantes.
«Si partimos de la idea de que la inclusión es algo complejo o negativo, difícilmente podremos generar cambios reales. Muchas estrategias inclusivas terminan beneficiando a todo el grupo y no únicamente a quienes requieren adaptaciones», señaló.
Ramos también dirigió un mensaje a los futuros profesionales, invitándolos a desarrollar una actitud de apertura y respeto hacia las diferentes formas de aprender, pensar e interactuar.
«Todos somos diferentes. La convivencia implica comprender que la interacción siempre es bidireccional. Así como una persona puede enfrentar mayores desafíos en determinadas áreas, también posee fortalezas que enriquecen a quienes la rodean. Comprender esa complementariedad mejora la calidad de vida de todos», expresó.
La especialista enfatizó que conocer el perfil neurocognitivo de cada estudiante va más allá de un diagnóstico clínico, ya que permite identificar fortalezas, necesidades y potencialidades que
orientan intervenciones más personalizadas y efectivas tanto en el ámbito educativo como en el acompañamiento familiar.
La participación de Luz Daniela Ramos Zárate formó parte del programa académico del III Congreso Internacional de Psicología de la UPDS, un encuentro internacional que reúne a expertos nacionales y extranjeros para promover el intercambio de conocimientos científicos sobre educación, diversidad y neurodivergencia, reafirmando el compromiso institucional con una formación profesional orientada a la inclusión y al respeto por las diferencias.