La académica María Cristina Viruez Soto destacó la necesidad de repensar el valor del examen médico legal en delitos sexuales
En el marco del V Congreso Departamental de Ciencias Penales, organizado por la UPDS en alianza estratégica con Abogado Joven, la académica María Cristina Viruez Soto expuso una reflexión clave sobre el rol del examen médico legal en delitos sexuales, abordando tanto su peso probatorio como sus límites dentro del proceso penal contemporáneo.
Viruez Soto, con una sólida formación doctoral en derecho constitucional y democracia, además de maestrías en derecho penal, procesal penal, criminología y ciencias forenses, planteó que la evolución de la criminalística está directamente vinculada al nuevo enfoque de la ciencia forense en sistemas acusatorios. En este sentido, destacó que el peritaje ya no es un elemento incuestionable, sino que puede ser sometido a interrogatorio y contrainterrogatorio, permitiendo a las partes procesales cuestionar técnicamente al perito.
Este cambio representa una ruptura con modelos inquisitivos tradicionales, consolidando principios fundamentales como la igualdad y la contradicción. Bajo este paradigma, la prueba científica deja de ser una verdad absoluta y pasa a integrarse en un escenario dinámico donde debe resistir el escrutinio de ambas partes, garantizando así mayor transparencia y legitimidad en las decisiones judiciales.
Asimismo, la expositora subrayó que uno de los avances más significativos en el ámbito contemporáneo es la humanización de la ciencia forense, especialmente en casos de delitos sexuales. Enfatizó que el examen médico legal no debe limitarse a aspectos técnicos, sino incorporar un enfoque biopsicosocial que permita atender a la víctima de manera integral, evitando su revictimización mediante protocolos adecuados y la intervención de profesionales idóneos.
En paralelo, destacó la incorporación de herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial y los avances en genética forense, que están optimizando los procesos investigativos. Estas innovaciones permiten, por ejemplo, mejorar la identificación de sospechosos y elevar la precisión de los peritajes, fortaleciendo el sistema probatorio sin dejar de lado las garantías procesales.
Finalmente, su intervención dejó en evidencia que el desafío actual no solo radica en perfeccionar las técnicas forenses, sino en equilibrarlas con el respeto irrestricto a los derechos fundamentales. En esa línea, la UPDS, a través de este tipo de espacios académicos, reafirma su compromiso con una visión modernizadora del derecho penal, promoviendo propuestas que contribuyan a resolver problemáticas estructurales y a construir un sistema de justicia más humano, técnico y garantista.